martes, 13 de agosto de 2013

CAPÍTULO 21


*Narra Sheila*

 

Ahora mismo recorría de un lado para otro mi habitación muy indecisa. Tenía que ser hoy, ya llevaba mucho tiempo sin comunicarme con él, y en este momento.

Me senté en la cama mirando fijamente a mi móvil. Ese si que parecía relajado, para mí esto es una situación muy incómoda, se reía de mí.

Aunque pienso que él podía poner también su granito de arena y llamarme. Puf, me cabezonería es lo mejor. ¿Pero y si no me lo cogía? Podría estar ocupado con asuntos de grupo, o a saber con quién. ¿Y si no me lo quiere coger? Bueno, sólo le besé. No es para tanto. Además, dijo que me querría; aunque pudo decirlo para arreglar las cosas ya que él intuyera que yo diría solo amigos. No, eso es muy estudiado Sheila, Liam no es así, él es el mejor y no haría eso nunca. Sus palabras fueron tan… Liam, no sabría expresarlo. Y a mí no se me ocurre como voy a explicar eso que le voy a decir.

Agarré el móvil y busqué su nombre en mi lista de contactos. Pulsé a la tecla de Llamar y esperé hasta el cuarto “vip”. Tuve que volver a levantarme y moverme, era una costumbre al hablar con gente.

*Conversación telefónica*

-Buenos días, Sheila. ¿Cómo estás?-Dios, hasta por teléfono su voz era adorable.

-Buenos días a ti también. Estoy muy bien, gracias. Oye, ¿te pillo en un mal momento?

-¡No! Digo… estoy en mi apartamento descansando, ayer tuvimos una entrevista.

-Ah, bueno te he llamado porque me gustaría que nos reuniéramos para aclarar…

-¡Claro! ¿Te parece esta tarde?

-¿Tan pronto?                                 

-Sí, me apetece verte cuanto antes.-Mis mejillas ardían, menos mal que él no lo podía ver. Me di con el pico de la mesa, mierda.-¿Qué ha pasado? He oído…

-No. No es nada. De acuerdo, a las seis en mi casa.

-Vale. Nos vemos luego, un beso.

-Adiós Liam, otro.-Y colgué.

*Fin de la conversación telefónica*

Pues no había salido tan mal como había imaginado, me tumbé en la cama preguntándome la infinidad de cosas que pasarían esta tarde.

 

*Narra Emily*

 

El despertador de la mesilla me desveló a las siete de la mañana, pero me acordé de que hoy era fiesta, así que me quedé unas cuatro horas más metida en mi camita.

Estaba desayunando cuando me enteré de que tenía un whatsapp.

-Buenos días preciosa. Tengo el día libre. Dime que puedes quedar hoy, tengo que contarte una cosita.

-Buenos días, Zayn. Que miedo me das. ¿Cómo es que quieres quedar conmigo así de repente?

-¿Tú no quieres?

-Claro que sí, aunque… podrías contarme esa cosa tan interesante.

-Impaciente. Te veo a las seis en el Starbucks.

-¡Ay! Se me olvidaba, trabajo hoy.-Dije acompañado con una carita triste.

-Sáltatelo…

-Lo intentaré. Gracias a ti el otro día no fui a comer a casa y tampoco podré ganarme mi dinero extra.

-Te has vuelto toda una rompe-reglas. Venga, te dejo con lo que estés haciendo. Xx.

-Adiós. Xx.

-¿Porqué sonríes? Y sabes que no se puede hablar con el móvil en la mesa mientras se come.

 
-Tranquila mamá, ya paro.
¿Qué sería esa cosa tan importante que tenía que decirme? No podía aguantar. Habían pasado una semana desde que no estábamos los dos solos, el viernes no ocurrió nada entre nosotros y la verdad, no sé si él siente algo por mí. Me encantaba como me trataba, pero no éramos novios, tampoco sé lo que somos. Yo sí que le quería y esos besos sí significaron algo para mí, pero tengo miedo de confesarle eso, me contestaría que no o peor, se reiría en mi cara, había posibilidades.
 
*Narra Liam*
 
Faltaban veinte minutos para ver de nuevo a Sheila. Decidí ir cuanto antes a su casa, quería ser puntual.
Al rato ya me encontraba frente de la puerta de su casa. Toqué el timbre, espero que no me abra su hermano como la vez anterior, por suerte, fue ella.
-¡Hola! -Llevaba unos shorts muy claros junto con un jersey de lana fino morado metido por dentro y unas converse moradas también. Se había recogido el pelo con una trenza de lado, estaba muy guapa, siempre lo estaba. No olvidemos esa perfecta sonrisa.
Liam, vuelve a la realidad.
-Hola, Sheila. ¿Nos vamos ya?
-Sí. ¡Adiós Tim! No volveré muy tarde.-Exclamó retrocediendo unos pasos. Luego cerró y comenzamos a andar.
Terminamos entrando en una cafetería cercana y en la que no había muchas personas que Sheila conocía bastante bien. Nos sentamos en una mesa apartada y yo pedí una Coca Cola, en cambio ella un batido de chocolate.
-¿Sabes? Solía venir aquí cuando era pequeña.-Dijo cuando el camarero nos trajo las bebidas.
-Creo que es un lugar en que puedes estar solo y relajarte un poco.
-Eso es ahora, antes venía mucha gente.
-Por cierto, ¿y tus padres? De las veces que he ido no los he visto.
-Mis padres como que nunca están con nosotros, se pasan todo el día trabajando, son informáticos.
-Y se habrán enterado de… el otro día…
-No les he comentado, por el momento, pero puede ser. Y de eso mismo quería hablar. Esto no es nada fácil, la verdad nunca he hecho esto, pero…
 
*Narra Emily*
 
Llegué a las cinco a trabajar y atender a personas durante una interminable hora, le había dicho a mi jefe que empezaría mi turno antes de las seis para no sospechar.
¡Bien! Ya eran las seis. Al no haber nadie en la caja fui al baño y me cambié de ropa, había que acudir presentable a una cita y recogí mis cosas. Alexia apareció por la entrada del local, me acerqué a ella corriendo.
-¡Alex! Me tengo que marchar, cúbreme por favor.
-¿A dónde vas?-Que cotilla podía ser a veces.-¿Qué haces por aquí tan pronto?
-No te interesa, ayúdame a que Dave no me pille.
-¿Y qué quieres que haga?
-Invéntate lo que quieras, que me encuentro mal y que me voy. Yo que sé.
-Está bien. ¿Dónde vas?-Suspiré.
-Con Zayn. Me voy con él.
-¿No os fugareis como una pareja de amor?-Mi amiga gritó por lo bajo.
-¿Tú estás mal de la cabeza? Por supuesto que no.-La sujeté para que parase. En ese instante un coche aparcó delante del Starbucks y pude divisar a una mano moverse detrás del cristal.
-Pásalo genial.-Alex también le había visto. Se despidió con un beso en mi mejilla.
-Gracias. Ah, y me “quedo” en tu casa cuando salga del aquí.-Le guiñé un ojo.
-¿Qué hubiera sido de ti si no hubieras encontrado amigas como nosotras?
-Eso es imposible. Adiós.-Y salí de la cafetería. Me metí en el coche y ocupé el asiento del copiloto.
-Hola. Estás muy guapa.-Solo llevaba un segundo ahí y ya estaba ruborizada. Dejé las cosas atrás.
-Hola. Ni siquiera me he maquillado.
-Eres guapa igualmente.-Arrancó el coche.
Hey, ¿no me iba a saludar en condiciones? ¿No iba a besarme? Me limité a abrocharme el cinturón y observar el paisaje por la ventanilla. Creo que íbamos a las afueras, más a las afueras de donde vivía yo, así puedo llegar a tiempo a casa.
Me quedé unos minutos mirándole, hasta que él se dio cuenta y entonces pregunté:
-¿A dónde me llevas?
 
*Narra Zayn*
 
-¿Piensas que algún día te lo diré?
-Jo.-Se cruzó de brazos como una niña pequeña. Esa faceta suya me hacía mucha gracia.-¡No te rías!-Me pegó en el brazo.
-Ya casi estamos.-Esbozó una gran sonrisa. Y no estaba guapa no, con su vestido de flores pequeñas de tirantes, como la vez en la que nos conocimos, y una camiseta vaquera oscura abierta por si hacía frío. Dejé el coche en un descampado cerca del lugar, seguro que esto le iba a encantar.
-¿Tienes un pañuelo?
-Pues no, no sé para qué voy a tener un pañuelo.-Salí del vehículo y le abrí la puerta. Noté como se sonrojó un poco. Al instante le tapé los ojos con mis manos.
-¡¿Zayn, qué haces?!
-Esto es para que no veas nada, y ya que no tenemos pañuelo lo tendré que hacer yo.
Le guié como pude hacia la zona en el que quería que estuviésemos. Vi a Emily gesticular y agitar los brazos.
-Tranquila, no te vas a caer o darte con nada. ¿Es que no confías en mí?
-Sí…-Se detuvo y juntó sus manos con las mías.-Camino como un robot.-Reí levemente.
-Abre los ojos.-Agarré sus manos y las bajé lentamente mientras ella hizo lo que le pedí.-¿Emily? Despierta.-No me respondía así que chasqueé los dedos delante de su cara. Pegó un respingo, eso era que ya había vuelto en sí.-¿Te gusta?
 
*Narra Emily*
 
¿Qué si me gusta? Esto era impresionante. Jamás he estado aquí. Es una especie bosque bastante grande, todo lleno de florecitas de todo tipo de colores distintos y algún árbol, el resto era hierba.
-Ais, me encanta.
-Venga, vamos.-Volvió a cogerme de la mano y nos adentramos por ese maravilloso sitio.
Me senté bajo la falda de un olmo, pero él me dijo que esperase y al momento me le encontré acompañado de un mantel con una cestita. Comimos entre alguna risilla.
-Ven, quiero enseñarte una cosa.-Se levantó y me ayudó a hacerlo. Andamos más a dentro del bosque hasta estar frente a unas elevaciones, no alcanzaban la suficiente altura para montañas o incluso mesetas, a unos bastantes metros de nosotros, donde se podía observar una preciosa puesta de sol.
-Es maravilloso.-Dije en un susurro.
Di media vuelta para encontrarme con él. Las ganas que tenía de acostar esa distancia. Carraspeó.
-Emily, necesito hablar sobre lo que te he contado esta mañana.-Su rostro cambió, era una mezcla de nerviosismo, inseguridad, tristeza, muy raro.-Tengo que decirte que…
 
 
Huooooooooooooooooolis :) Vamos a darle más vidilla a los comentarios que pongo siempre abajo jajaja. ¿Os ha gustado el capítulo? Espero que sí, aunque puede que no. ¿Qué pasará? No se sabe no se sabe ;) hasta el próximo cap., acepto sugerencias por comentarios.
Quería subir antes, pero como ya veis, no pude. Me quedé hasta las 4:20 exactamente viendo los TCA, awww ganaron los 4 premios y Harry los 2 a los que estaban nominados, todos/as estamos muy orgullosos/as. Yo la verdad, me lo imaginaba ;D. A parte estuvieron más como Little Mix, Demi, Ed, Jonas Brothers, Miley, Selena etc. y a mí me encantó el momentazo de Lea Michele y el twerk de Harry junto con las caras de Ed, Perrie y Zayn jajaja.
Y bueno, estaba muy cansada para escribir y en los próximos días voy a estar ocupada ,S no os preocupéis sacare tiempo.
Ya me voy, no os aburro. Graciaaaaaaaaaas por leer y por comentar. También a mis 8 seguidores muchas gracias. Besitooos;3
 
 
 

viernes, 9 de agosto de 2013

CAPÍTULO 20


*Narra Alexia*

 

Me levanté la primera de las cinco, hay que ver como dormían estas chicas, normal si nos quedamos hasta tarde viendo películas y hablando sobre nosotras.

Por fin Emily nos contó que entre Zayn y ella había algo, nos relató su cita en la que supuestamente no había pasado gran cosa. Mentirosa, eso era lo que era, tuve que empezar una guerra de almohadas terminada en algún que otro arañazo.

Y Sheila también nos habló de lo que pasó solamente hace unas horas, ¡pero qué amor de chico que es Liam!

A veces mis amigas me daban envidia. Tienen mucha suerte de estar con famosos, y esos no eran cualquier famoso. Aunque estaba Harry, pero a no me iba a convencer fácilmente, no soy como otras.”¿Qué dices si es uno de tus mayores ídolos?” pensé. “¿Alex, te gusta? No, no que va, para nada.

Por esa razón le dije un no a su propuesta, además tiene que haber muchas chicas haciendo todo lo posible por contactar con él, para qué se iba a interesar en mí. Y bueno, yo sé que lo que sale en las noticias de que si mujeriego y tal es todo mentira. Pero no pienso salir con él porque no te gusta Alex, no te gusta.

Sacudí ligeramente la cabeza de un lado a otro mientras me preparaba un chocolate caliente.

-Buenos días madrugona.-Sheila apareció por la puerta de la cocina más feliz que nunca. Su rostro expresaba alegría junto con esa reluciente sonrisa que tanto añoraba verla.

-Son casi las 12 y media, aunque vamos, que me he despertado prontito.-Bromeé. Se sentó en uno de los taburetes y yo enfrente de ella.

Al segundo se quedó ensimismada mirando a mi chocolate con la mis sonrisita de antes. Tuve que levantarme y comenzar a gesticular y hacer movimientos como una subnormal hasta que ella salió de su trance y se rió de mí.

-Buenas chicas. ¿Qué haces Alex?-Michelle me observó extrañada a la vez que se servía en un vaso leche y cogía unos cuantos paquetes de galletas.

-¿Tú has visto la hora que es? Y aún así tienes apetito para todo eso…-Dijo mi amiga del flequillo.

-¿Qué? Ya sabéis que como mucho.-Replicó, inocente, tragando una galleta.

-Demasiado, no sé dónde lo metes.-Contraataqué victoriosa.

-Hey que para tener esto.- Señaló sus caderas y removió su tripa.-Y esto.-Se dio una palmada en el culo.-Lleva su trabajo.-Nos aclaró comiéndose su último trozo de galleta.

 

*Narra Sophie*

 

El pitido del móvil que me indicaba que tenía un mensaje me sobresaltó de mi cama. Gruñí en señal de protesta.

Solo quedábamos Emily y yo en la habitación.

Leí atentamente:

“Parece ser que mi plan dio resultado. Xx.”

“Recuerda que si no hubiera sido por mí no sé como lo habrías solucionado”.

“Ya ya, me las arreglaría yo solito. Por cierto, no me has puesto xx y yo sí, borde.”

Pero cómo es este. No puede evitar soltar una carcajada, sin despertar a Emily.

“Que tontito estás hoy. Xx.”

Esta vez tardó menos en contestar:

“Así está mejor. Oye… ¿te apetecería quedar en algún sitio un día de estos? En este caso seríamos nosotros dos. Xx.”

Esto me ha pillado por sorpresa, no sabía muy bien que responder, aunque es un amigo. ¿No? Se suponen que los amigos quedan y esas cosas.

-¿Con quién hablas?-Justo cuando escribía la respuesta mis tres amigas entraron al cuarto y al estar a poco distancia de mí, comenzaron a luchar con el objetivo de conseguir mi móvil.

Tras unos minutos me vencieron, si es que tres contra uno es trampa. Sheila me retuvo agarrándome de las manos, Michelle me arrebató el móvil y Alexia empezó a leer en voz alta los mensajes. Vi que era imposible quitárselo, así que paré de agitar mis brazos.

-Oh, mira que mono es.-Dramático Alexia con el móvil en la mano. Yo suspiré.

-Trae.-Michelle lo volvió a coger y escribió algo.

-Eh eh, ¿qué le has puesto?

-Por supuesto que si saldrás, mañana a las seis te recogerá aquí. También que no se retrase y un adiós cariño de tu parte.-Me lanzó el aparato.

-¡¿Cómo se te ocurre escribir eso?!

 -Bueno, lo último es mentira.-Volví a suspirar, en este caso de alivio.-Le he puesto esos “besos” tuyos que tanto le gusta.-Las chicas rieron ante el comentario con comillas de Michelle.

-No sé si esto saldrá bien…

-¿Por qué dices eso?-Preguntó Sheila.

-¿Es por… Mike?-Interrumpió Alexia. Agaché mi cabeza.

-Vamos, tienes que superarlo.-Y me abrazaron. Es un gran apoyo tener a tus tres amigas ayudándote en todo. Esperad, aquí falta una.

-¿Y Emily?-Al lado de mi cama, exactamente debajo, nuestras amiga dormía como un bebé.

-¡A despertarla!-Exclamó Michelle.

-Jo, se la ve muy sonriente.

-Venga Sheila, no te pongas de su parte.-Dije y cogí una almohada para golpearla y saltar sobre su saco de dormir. Las demás me imitaron. Emily se metió del todo el saco y se encogió sobre sí misma, aunque como vio que no nos íbamos a detener, tuvo que sacar su cabeza.

Nos miró a todas con su típica mirada asesina, pero luego se asomó una sonrisa.

-Amiguita, ¿qué has estado soñando?-Preguntó Michelle muy pícara.

-Mejor dicho, ¿con quién has soñado tú?-Alexia remarcó la palabra “quién”. De nuevo otra sonrisilla.-¡Ay, si es que estás enamoradísima!

-¡Qué cotillas! Anda Alex no exageres…-Susurró Emily a lo que se llevó algún golpe por nuestra parte como consecuencia.

Después de aquello, nos levantamos, conversamos durante un rato y recogieron sus cosas para irse. Nos unimos en un gran abrazo, nos despedimos en condiciones y cada una se marchó a sus respectivas casas.

A la media hora mis padres y mis hermanos volvieron y a partir de ahí estuve disfrutando de un sábado normalito y aburrido.

 

~Al día siguiente~

 

Debe de ser que este puente no iba a ser muy entretenido que digamos, me he pasado toda la mañana estudiando y memorizando fechas.

En este momento estaba viendo la tele, aunque no me concentraba observando la hora cada dos por tres. Ya era las cinco, Louis llegaría en una hora. Me dirigí al baño y me duché. Luego fui a mi armario, lo abrí y cogí lo primero que vi: unos vaqueros claros junto con una camiseta de manga corta blanca con la palabra “Love” como estampado en negro. Me puse mis converse también negras y me peiné mi pelo pelirrojo. Cuando estuve preparada llamaron al timbre. Bajé las escaleras y me encontré a mi madre hablando animadamente con el chico del pelo castaño alborotado, no muy  arreglado y esa sonrisa que jamás desaparecía. Al aproximarme a ellos dirigió la mirada hacia mí e instantáneamente me temblaron las manos.

-Hola Sophie.- ¡Vaya! Nunca me había fijado en sus ojos azules grisáceos, los míos son celestes, aunque los de él son preciosos así como están.

-Hola…

-Sophie, acompáñame a cogerte una chaqueta, si es que un día de estos te vas a refriar por ir así por la calle.-Nos interrumpió mi madre algo molesta acercándose al perchero donde había una chaqueta vaquera. Resoplé.

-Ya has oído a tu mamá, yo tampoco quiero que te pongas malita.-Me dijo al oído. Eso hizo que me estremeciera. ¿Qué me ocurre?

Mi madre me entregó la chaqueta y los dos nos fuimos de casa, no sin que antes él se pusiera la capucha de su sudadera y las gafas de sol que suelen utilizar los famosos.

Pasaron unos minutos y no pude aguantar la típica pregunta.

-¿Dónde me vas a llevar?

-No sé.-Mi rostro cambio completamente.-¿Cómo que no sabes? Te recuerdo que eres tú el que quedo conmigo.

-No sabía a qué sitio ir, además puede que no te gustase, por eso prefiero que lo decidamos nosotros.-Creo que me había pasado, sus palabras sonaban algo apenadas.-Está bien, dime sugerencias.

-Puf, menos mal, no hubiera soportado a la Sophie borde.-Dijo, ya más relajado y en tono sarcástico.

-Y dale, no soy borde.-Me crucé de brazos pretendiendo parecer enfadada.

-Borde. Borde, borde, borde, borde, borde, borde…

-¡Louis, para!-Exclamé con un golpe muy fuerte en su hombro como regalo.

-Eso me ha dolido.-Se quejó rozándose la parte en la que le había dado.

-Te lo mereces.-Esta vez gané yo.

Intentó agarrarme de mi brazo derecho; pero yo, que tengo unos reflejos excelentes, lo esquivé. Probó con el otro y volvió a fallar.

Como ya sabía sus intenciones eché a correr lo más rápido que pude, aunque eso no bastó, él me cogió de la cintura al poco tiempo y comenzó a hacerme cosquillas.

No sé si era por mi respiración entrecortada o por el ataque de risa que me estaba llevando pero no podía suplicarle que parara. Al rato conseguí deshacerme de sus manos. Y aunque ya me había escapado de él seguía riendo como una loca, lo que me contestó con una mueca de decepción que se convirtió en carcajadas.

-Admite que te guste que te llame así.-Dijo cuando dejamos de reír.

“Sí, sí me gusta” pensé. Muchas personas me han llamado borde, incluido Mike, pero él lo decía de una forma muy diferente y única que nunca había escuchado. Me ruboricé un poco.

-Pues no. Y será mejor que nos pongamos en marcha a buscar algún sitio.

-Lo que usted diga señorita.

Al final, terminamos comprando comida ya preparada para llevárnosla a Hyde Park. Es bastante grande, no nos recorrimos todo. Nos sentamos en la hierba justo al lado del lago Serpentine, que es el lago que se encuentra en el parque. Había muchísima gente que aprovechaba el que hoy hiciera bueno para venir aquí.

Estuvimos hablando de cosas con las que podíamos conocernos más a fondo. Louis me contó sobre su infancia y anécdotas que ha vivido junto sus cuatro amigos desde que se formó la banda. Bueno, luego me tocó a mí. Mi vida no es interesante, salvo por lo de mi padre, y él me dio un abrazo de compasión.

-No importa, ya lo tengo totalmente superado.-Esbocé una sonrisa.-Vamos a cenar, estoy hambrienta.

Destapé el táper y empecé a comer. Él rió levemente y continuamos cenando entre risas y más risas. A veces soltaba cosas muy graciosas y yo no podía contenerme, parecía que lo hacía adrede, me ponía colorada y no sé el por qué, aunque me sentía muy a gusto ahí.

-Es hora de irse.-Indicó dando a un pato que nadaba en la orilla del lago un trocito de pan.

-De acuerdo.-Recogimos todo lo que quedaba por el suelo.

 Se levantó y me tendió su mano para ayudarme. Me agarré y me impulsé hacia arriba, creo que demasiado; ya que me encontré con el rostro de Louis a unos centímetros de mí. Me sonrojé al instante y luego me aparté. ¿Por qué se supone que de repente me pongo nerviosa delante de él?

Nos fuimos de vuelta a casa, este trayecto más calmado que el de la ida.

-Estás muy callada. ¿Te pasa algo?-Que llevo pensando todo el camino que estoy empezando a sentir cosas por ti y da una vez olvidarme de mi ex -novio, el inconveniente es que no me atrevo a responderte.-Emm, nada.

-Vale.-Silencio, mucho, pero no sabía cómo romperlo.

Así unos minutos más.

-Ya hemos llegado. Espero que lo hayas pasado bien, Sophie. Adiós.-Me frené en la puerta y me giré para estar enfrente de él.

-Sí, he disfrutado mucho y perdón antes, iba pensando en mis cosas.-Hizo una mueca de no dar importancia al asunto y yo inconscientemente le abracé. La verdad, no se lo esperaba aunque después me rodeó con sus brazos por un poco más arriba de la cintura y rió levemente. Cerré los ojos y apoyé mi barbilla sobre su hombro. No quería que acabase, estar toda la vida así es lo único que quería. Pero, ¿para qué están las madres?

-Ya habéis vuelto. ¿Qué tal? ¿Dónde habéis ido?-Mi madre y sus preguntas. La maldije con la mirada, ella no lo notó.

-Yo ya me voy. Nos vemos, Sophie. Adiós Helen.-Me despedí con una gran sonrisa de oreja a oreja.

-Bueno, ¿no vas a pasar?-Mi madre se apartó y me dejó pasar.

Subí deprisa y ágilmente las escaleras hacia mi cuarto. Me puse ropa más cómoda, tenía claro que hoy no conseguía dormirme hasta muy tarde.

Me tumbé en la cama y me fijé en el techo, algo muy bonito que observar. Recuerdo perfectamente todo lo ocurrido. Como es posible que deseara verlo ya. Me gusta, y mucho, lo que pasa es que no me había dado cuenta hasta ahora, eso era. Reí para mí misma.

Al final, conseguí reconciliar el sueño solo con imaginarme esos ojos preciosos y esa sonrisa encantadora.
 
 
Buenaaaaaaaaaaaaaaaaas :D Hi everyone! Como estais hoy?
Yo suuuuuuper feliz!
Aquí está el capítulo 20 y sé que he tardado mucho pero llegué
hace unos dos días y no he tenido tiempo de subir, pero hoy es
mi cuuuumple ( Party Hard ;D ) y me hacía iluu publicar hoy jiji^^
Y bueno, como siempre, espero que os haya gustado y muchas
muchisisisismas gracias por leer y también por comentar chicas ;)
os lo agradezco mushoo. Me alegráis el día;3
No me enrollo más jajaja unos kisses enooormes!(: